Diseño de producto

BIG arma una ciudad efímera para Shakira en Madrid con estructuras reutilizables

El estudio danés Bjarke Ingels Group transformó el espacio Iberdrola Music en Madrid con un conjunto de pabellones temporales hechos con telas recicladas y 500 árboles que podrán reubicarse una vez terminado el show.

Publicado el

BIG arma una ciudad efímera para Shakira en Madrid con estructuras reutilizables
Designboom

El estudio danés Bjarke Ingels Group (BIG) acaba de presentar un escenario efímero para los conciertos de Shakira en Madrid que va mucho más allá de la típica estructura de festival. En lugar de montajes descartables, el equipo diseñó una mini-ciudad temporal hecha enteramente con componentes que podrán reutilizarse después del evento.

El proyecto, bautizado internamente como Shakira Stadium, ocupa el predio del Iberdrola Music Venue y se compone de varios pabellones y espacios de apoyo construidos con telas recicladas tensadas sobre estructuras modulares. Según los arquitectos, la intención fue crear una experiencia inmersiva que dialogue con el paisaje madrileño sin generar residuos permanentes.

Uno de los gestos más potentes del diseño es la incorporación de 500 árboles que funcionan tanto como sombra natural como elemento escenográfico. Una vez concluidos los shows, estos ejemplares serán replantados en otros puntos de la ciudad, cerrando el ciclo de la intervención. Las telas, por su parte, provienen de stocks excedentes de la industria textil y podrán ser reutilizadas en futuras instalaciones o reconvertidas en otros productos.

El enfoque de BIG en esta ocasión sigue la línea que el estudio ha explorado en los últimos años: pensar la arquitectura temporal no como algo desechable sino como un banco de materiales que mantiene su valor después del uso. En un momento donde la industria del entretenimiento masivo genera cantidades enormes de desperdicio, este tipo de decisiones de diseño resultan especialmente relevantes.

Desde el punto de vista formal, los pabellones adoptan siluetas orgánicas y fluidas que remiten tanto a las carpas tradicionales como a las formas que Shakira suele explorar en sus puestas en escena. La ligereza visual de las telas permite que la estructura casi desaparezca durante el día y se transforme completamente con la iluminación nocturna, creando un fondo dinámico para el espectáculo.

El proyecto también pone sobre la mesa una discusión más amplia sobre la cultura material de los grandes eventos. Durante décadas, los estadios y festivales han sido sinónimo de montajes únicos que terminan en un galpón o directamente en un vertedero. La propuesta de BIG para Madrid demuestra que es posible imaginar otro camino: uno donde la escenografía de un concierto pueda convertirse en infraestructura urbana reutilizable.

Más allá del caso concreto de Shakira, el ejercicio invita a repensar cómo diseñamos lo efímero. Si un estadio temporal puede construirse pensando en su segunda y tercera vida, ¿por qué no aplicar la misma lógica a ferias comerciales, exposiciones o incluso a ciertos edificios institucionales de vida útil limitada?

En un contexto de creciente conciencia ambiental, este tipo de proyectos no son solo un gesto bonito: son una declaración de principios. El diseño deja de ser un ejercicio de forma pura para convertirse en una herramienta de gestión de recursos y de responsabilidad cultural.

La ciudad efímera de BIG permanecerá instalada solo durante la serie de fechas de la artista colombiana. Después, los árboles volverán a la tierra y las telas a su ciclo de reutilización. Lo que queda es una prueba concreta de que, con imaginación y rigor, es posible montar un espectáculo global sin dejar un rastro permanente de basura.

← Volver al blog