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El Imperio de los Niños
Juan Pablo Ringelheim
Leo las noticias. Una niña de siete años lleva una muñeca de trapo. Camina descalza por una calle de tierra en Bagdad. Sus pies podrían caber en la mano de un hombre. Ella sabe de hombres. Han matado a su padre y a sus tres hermanos. Reza una frase del Corán: Se acerca la hora, se hiende la luna. Ha llegado a la puerta del cuartel. Cree en el Jardín que hay del otro lado. Todos creen en él. Se acerca la hora, se hiende la luna. Como el viento descuaja el tronco de una palmera, ella arranca la cabeza de la muñeca. Activa la bomba. En tres segundos todo volará. Y ella también volará. Hasta alcanzar la luna.
Y hoy, desde este lado del mundo, todos pueden ver que en la luna hay un conejo. El maravilloso emperador Walt Disney ha colonizado hace décadas la luna. Ha colgado ahí arriba su conejo para la felicidad de todos nuestros ojos. Y en la magia de la noche es posible escuchar: that's all folks! ¡That´s all folks!
Aquella niña que ha volado hasta alcanzar la luna y nuestro conejo tendrán mucho que hablar mientras toman un jugo de jengibre. Y ella balanceando sus pies le dirá: ¡Drink, honey bunny…! Ella habrá preparado el jengibre. ¡Drink, honey bunny…! Estará preparada para este histórico encuentro y habrá puesto la dosis de veneno. Pobre conejo… su cuerpo azul se teñirá de negro agónicamente. Quedará seco. ¡Pero tan pronto volverá alegre y jovial!